Portada / julio 2013

Pacific Rim o como alguien por fin se hizo un Mecha decente.

  • domingo, 28 de julio de 2013 · 13:31
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  • lema de 2013: A la busqueda de un logo…

imagen no rescatada: cherno alpha

Guillermo del Toro es uno de los nuestros. Fanático del cómic, el terror y todas esas cosas deliciosas que nos hacen suspirar todavía hoy.

Por eso cuando fui al cine a ver Pacific Rim esperaba algo muy claro; esperaba una película donde me divirtiera como se debe, sin pensar demasiado, pero poniendome en el lugar de los protas sin sonrojarme. Quería tener 5 años y soñar con pilotear Mazinger Z.

El argumento de Pacific Rim es muy sencillo, como mandan las convenciones del género.

  1. Unos monstruos de otra dimensión entran a la tierra por una brecha en el fondo del océano pacífico.
  2. Un programa experimental de robots gigantes es puesto en marcha para combatir a los monstruos por los gobiernos unidos la tierra, tras unos éxitos iniciales el programa demuestra no ser del todo capaz de detener a los monstruo(Kaiju), básicamente porqué los mismos comienzan a aparecer con mayor frecuencia y mayor número.
  3. Los políticos, demostrando la misma carencia de sentido común que en las demás pelas del género, deciden cancelar el programa y apostar por un muro – si, un muro, como en Berlin –  mientras tanto dan un deadline al programa de robots, mientras el muro es construido.
  4. Al día siguiente del anuncio de la cancelación del programa un Kaiju penetra en el muro levantado para proteger Sidney, pero es rechazado por uno de los últimos Robots – Jaegers – en ser construidos. A pesar de la clara inutilidad del muro, el programa sigue.
  5. El director del programa de Jaeggers, decide continuar el programa  para iniciar una ofensiva suicida en la brecha. Para eso hace acopio de los restos de los Jaeggers sobrevivientes y recluta todos los pilotos posibles, entre ellos a un antiguo e indisciplinado miembro del programa.

Hasta ahi la premisa de la que parte la película.  Si reemplazamos a los Kaiju por Extraterrestres y a los Jaeggers por pilotos tendremos algo muy parecido a Independence Day. Ahora, ¿qué es lo que hace esta pela enormemente superior a ID4? Simple; Guillermo del Toro e Idris Elba.

Pacific Rim es respetuosa de cada convención del género Mecha, los pilotos tienen cada uno un rasgo distintivo, cada piloto se relaciona de modo distinto con él y de cierto modo refleja su personalidad; desde la tosquedad del Cherno Alpha a la gracilidad del Crimson Typhoon cada robot tiene su propia “alma” del mismo modo que de algún modo Mazinger reflejaba a Koji, Afrodita a Sayaka y Boss  Borot a Boss, del mismo modo que los pilotos recuerdan a los paradigmas clásicos del anime; el piloto impulsivo, el experimentado, el redimido, el warrior type, el superstar.  Es aquí donde uno saca la linea, si esto fuera un anime estaría más cerca del heroismo sin cavilaciones de Mazinger Z que del politiqueo metafísico de Evangelion. No hay un Shinji, pero si muchas variantes de Koji Kabuto.

Pero también tiene las convenciones del cine de ficción norteamericano y tiene su mínima cuota de romance, bravuconada y comic relief. Nada demasiado notorio como distraernos de lo que realmente importa en esta película, las monumentales peleas entre los Jaeggers y los Kaiju, no importa que cantado esté el personaje de Rinko Kikuchi (qué buena está esta tía, caramba) o las bravuconadas de  Robert Kazinsky al final todo es secundario cuando un enfrentamiento ocurre un enfrentamiento y es tiempo de meter la mano en el barril de popcorn y darle un sorbo a la gaseosa por qué simplemente el espectáculo será – como repite esperpénticamente un locutor en off en el que probablemente sea el peor programa de la televisión nacional – apoteósico.

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