La luna no gotea como la lluvia
Hoy la vi después de varios años, me contó de sus tardes en casa, criando a sus hijos, esperando al otrora amigo mio al que hoy llama esposo, me contó que las horas de las tardes son mas largas, que los sueños evaporados, no se evaporan por completo y que cuando algunos se condensan, producen dolor.
Hoy la llame amiga después de llamarla de múltiples formas, hoy constate que existe algo tibio aun que la diferencia del común de ellas, pero que es solo eso, algo tibio, como un recuerdo, como uno de los mas amables recuerdos. Entonces la vi envejecida.
Me despedi diciendole que 10 años no son nada, que deberiamos tomar un cafe alguna vez.
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