Whatever: El primer paso de Aimee Mann en los 90’s
Til Tuesday fue una banda de New Wave que jamás llegó a llenar las expectativas después de un par de singles muy bien logrados y un primer disco muy vendedor. Probablemente el motivo de esto es el creciente interés de la cantante y bajista de la banda – Aimee Mann – en componer canciones más personales y más alejadas del sonido de su debut, o tal vez simplemente su momento pasó rápido. Suele suceder.
Lo que también sucedió es que los siguientes discos de Til Tuesday fueron tan buenos o mejores que el primero, con una Aimee Mann más sólida como letrista y con canciones cada vez más redondas. De hecho el tercer disco es tan distinto al primero que parece más un prologo a Whatever, que aparece 5 años después, pero que es compuesto mucho antes, aunque demorado por problemas legales con la disquera. Aunque decir, a este punto que la carrera de Til Tuesday es un mero prologo a la carrera solista de Aimee Mann, no está demás el tener en cuenta que los últimos años de la banda, el control que la bajista había tomado sobre el proceso compositivo era prácticamente absoluto.
Whatever continua el sonido de Everything’s different now (1988) el último disco de la carrera de la banda, líricamente sigue rotando sobre los temas que se han convertido en clásicos de la Mann; conflicto amoroso, trauma post ruptura, resentimiento. ¿Cómo un universo conceptual tan limitado puede dar pie a temas tan efectivos? Simplemente la capacidad compositva de la Mann aquí no está tan madura ni tan consistente como en Magnolia, pero si estamos ante una letrista capáz de versos tan contundentes como:
And always isn’t always/When it’s not your photograph that I’ve been keeping /
But you still live in those days /When I’d stay awake just to watch you sleeping
You delivered that blow /But it left a mark on me that you’re not seeing
And I don’t know what else you hear / But it’s not me weeping
I Should’ve Known
Pero también hablamo de alguien con un universo referencial que comienza a ampliar sus límites, incluyendo referencias literarias que veremos desarrollar en futuros díscos y a dar señas de una fascinación por Dickens de la que seguirá dando señas en el resto de su carrera.
But it’s not like life’s such a vale of tears / It’s just full of thoughts that act as souvenirs
For those tiny blunders made in yesteryear / That comprise Jacob Marley’s chain
Jacob Marley’s chain
Fascinación que llevará más adelante en algunos elementos de su música posterior, pero en niveles más sutiles, como en la definición de los personajes de sus pequeñas tragedias personales o en pequeños guiños con cara al fan como una representación para Videogum del 2008.
Aunque me cuesta aceptar el rol de Whatever como el primer disco solista de Aimee Mann – siento que I’m with Stupid está más distanciado de Til Tuesday – me parece que es un disco sólido y consistente, que a veinte años – se dice fácil – de ser editado sigue sonando fresco. No es un disco imprescindible dentro de la carrera de Aimee Mann, como los son los tres discos de Til Tuesday, Bachelor, Lost in space o el OST de Magnolia, pero es un disco que de ningún modo es indigno de la carrera de una de las cantantes letristas más inteligentes y personales de su generación.
PD: Para todos los progfans, como yo, resulta además entrañable su participación en Time Stand Still de Rush.
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