Indy volvió, pero aun no me lo puedo creer.
Al igual que muchos de mi generación ir al cine a ver la nueva aventura del arqueologo favorito de todos, es casi un asunto de ortodoxia generacional.
Al igual que muchos actuales frikis, yo siempre fue muy fan de la seriie, en parte por la estetica totalmente retro - las historias de aventuras en entreguerras me fascinaron siempre, y las oi desde niño - y por el hecho que eran entretenidas, realmente entretenidas. Otro detalle que me fascinaba es que para mi enlazaban con uno de mis personajes favoritos de la chiquititud, el Fantasma de Lee Falk
Pero había otro detalle que me fascinaba de Indiana, era que el personaje era un todo, es decir, me resultaba imposible imaginar a Indy sin el látigo, el sombrero, las botas gastadas, los acompañantes (siempre me han gustado mas los heroes con algún tipo de alateres) los enemigos malos malisimos y la fanfarria de Jhon Williams.
Además de eso estaba la roca gigante rodante, por por sobre todo indiana tenia mucho humor, una c
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